Todo lo que necesitas saber sobre sales mineralizadas, nutrición y manejo de tu hato.
Estimulan el apetito y mejoran el aprovechamiento de los pastos disponibles: aumentan el consumo de forraje, la ganancia de peso, la producción de leche y la eficiencia en el uso del terreno.
Funcionan de forma sinérgica. Se requiere buena disponibilidad de pasto en cantidad y calidad. La sal potencia el consumo, pero no reemplaza la importancia del pasto como alimento base.
Depende del tipo de producción (carne o leche), la edad del animal y la calidad de los pastos. Se recomienda un análisis de suelo y de la dieta.
Diseñamos tu fórmula según tu análisis →La sal común aporta solo sodio y cloro; las mineralizadas contienen macro y microminerales esenciales.
Un bovino adulto consume entre 80 y 150 gramos al día en promedio, según su peso y edad.
No, complementan la dieta. El forraje sigue siendo la base de la alimentación.
Ayudan a repeler ectoparásitos como moscas y garrapatas, además de mejorar la digestión de pastos ricos en nitrógeno.
En un lugar seco, protegido del sol y la lluvia, para evitar el apelmazamiento y la pérdida de minerales esenciales.
Calcio, fósforo, magnesio, sodio, potasio, cobre, zinc, cobalto, manganeso y selenio. En Produgán determinamos que las pasturas colombianas suelen tener exceso de manganeso por la acidez de los suelos, sin necesidad de suplementación.
Formulamos según tu análisis de pastos →Entre 50 y 60 kilos de pasto fresco al día. Sin sal mineralizada el consumo se reduce a 40–45 kilos, disminuyendo la eficiencia y generando pérdidas por pisoteo.
Sí. Minerales como el selenio y el molibdeno son altamente tóxicos en altas concentraciones de algunas regiones colombianas. Altos niveles de potasio inhiben la absorción de magnesio y calcio. Se recomienda conocer la concentración mineral de las pasturas.
La calidad de la alimentación, la genética, el manejo sanitario, la disponibilidad de agua limpia y la calidad y cantidad de la pastura.
Sí. Es recomendable usar bloques nutricionales, sales mineralizadas y forrajes alternativos en las épocas críticas.
Sales con alto contenido de calcio y fósforo, con un balance adecuado de proteínas y energía. La selección depende de la estación climática, la disponibilidad y calidad del forraje, la etapa de lactancia, la preñez y la genética. Un buen suplemento nace del conocimiento del alimento suministrado.
Recibe una fórmula a la medida →Pérdida de peso, baja producción de leche, problemas reproductivos, pelo áspero, menor resistencia a enfermedades y disminución del apetito y del consumo de pasto.
No solo se pierde peso, leche o crías: también se pierde el pasto pisoteado, lo que implica pérdida de comida y de eficiencia en el uso del suelo por metro cuadrado y por año.
Aporta los minerales esenciales que el suelo no transmite al animal a través del pasto. Actúa como un puente nutricional que cierra las brechas alimentarias.
Están conectados a través del pasto, que actúa como un servicio de mensajería nutricional. Un suelo pobre transmite sus carencias, a menos que se complemente con sales adecuadas.
Considerarse, ante todo, un cultivador de pasto. La ganadería eficiente parte de un buen manejo del forraje; quien no entiende el pasto como cultivo, no entiende la ganadería desde su raíz.
No encontramos preguntas con ese término. Escríbenos y te ayudamos.
Habla con un asesor especializado y recibe una recomendación para tu ganado.

Innovación
Soluciones frescas y creativas.

Integridad
Honestidad y transparencia.

Excelencia
Servicios de primera categoría.